Final de récord o de centenario en el Benito Villamarín

Preparativos para el encuentro de final de la Copa del Rey que disputarán el próximo sábado el FC Barcelona y el Valencia CF en el estadio de fútbol del Benito Villamarín de Sevilla. EFE

Barcelona/Valencia, 24 may (EFE).- Barcelona o Valencia alzarán mañana en Sevilla la Copa del Rey, que puede suponer un récord si lo logra el primero, porque será la quinta consecutiva, o redondear el año del centenario del segundo tras más de una década sin ganar un título.

El estadio Benito Villamarín se estrenará como escenario de la final copera, la cuarta que se jugará en Sevilla, en la que el Barcelona, dueño indiscutible del trofeo, va a por su noveno doblete y el Valencia a repetir una victoria que no celebra desde 2008 cuando ganó al Getafe en el Vicente Calderón de Madrid.

La historia de amor que tiene el Barcelona con la Copa (treinta títulos en cuarenta finales) llega a este año con los ánimos en el club no alineados, tanto dentro como fuera de la entidad, pues de igual forma que la directiva y el vestuario apuestan ciegamente por el título, no todos los seguidores están en la misma onda tras el decepcionante adiós a la Liga de Campeones.

El club ya ha advertido que el entrenador Ernesto Valverde cuenta con todo el apoyo institucional, pero se ha reservado hacer autocrítica pase lo que pase mañana en Sevilla.

Valverde, que también aspira a su segundo doblete, desea más que nadie que el Barcelona levante el título y, a ser posible, desarrollando un fútbol como hace justo un año, cuando el equipo catalán afrontaba la final contra el Sevilla tras la eliminación también de «Champions» y firmó el partido de la temporada (5-0).

Esta vez el Barcelona llega igual o más apenado que el curso pasado, tras la eliminación en la Liga de Campeones, y con una larga lista de jugadores tocados y otra de la que el preparador no puede echar mano, como son los lesionados Luis Suárez y Ousmane Dembélé.

Para el centro del campo y ofensiva, Valverde cuenta con variantes para alinear a Arthur Melo y Philippe Coutinho, opciones ambas que junto a la de Arturo Vidal aparecerá como la única duda del preparador, la de optar por dos de estos tres futbolistas.

El resto, parece bastante claro, pues en la portería se espera el habitual en la Copa del Rey, el holandés Jasper Cillessen (Ter Stegen esta descartado y, lesionado, no estará ni en el banquillo). Delante, el cuarteto de defensas con Sergi Roberto o Nélson Semedo, Gerard Piqué, Lenglet y Jordi Alba.

En la medular Ivan Rakitic y Sergio Buquets parecen los fijos y la duda es si añadirá a dos integrantes más (entre tres opciones: Arhur Melo, Arturo Vidal y Coutinho) o sólo a uno, y opte por meter en la ofensiva a tres (Malcom, Messi y Coutinho).

Arthur Melo ha tenido poco protagonismo en los partidos decisivos esta temporada, como los dos contra el Liverpool, aunque Valverde en la vuelta acabó echando mano de él en los minutos finales para buscar el orden y control en el centro del campo que el Barça nunca llegó a tener.

El Valencia afronta la cita liberado tras haber conseguido cerrar en la última jornada de Liga la clasificación para la próxima Champions, que era el principal objetivo del club esta campaña.

Para ello ha necesitado completar un largo esprint tras haber acabado la primera vuelta a diez puntos del cuarto y haberlo compaginado con su larga trayectoria en la Liga Europa y en la Copa del Rey, lo que ha pasado factura a la frescura física y mental del equipo en las últimas semanas.

Además de liberado y cansado, el Valencia encarará la cita de ilusionado por la posibilidad de volver a abrir sus vitrinas y conquistar un título tras más de una década de sequía y de hacerlo en la temporada en la que ha celebrado su centenario.

Más de 20.000 seguidores se desplazarán a Sevilla, sobre todo en trenes y autobuses, para acompañar al equipo y en Valencia se instalarán dos pantallas gigantes para que otros miles puedan seguir el encuentro juntos.

En el aspecto deportivo, el técnico Marcelino García Toral podrá contar finalmente con el central Ezequiel Garay y con el mediocentro Geoffrey Kondogbia, dos piezas clave en su once, aunque mientras el primero ha dicho que está en perfectas condiciones, el segundo ha confesado que, tras haber pasado más de un mes de baja, no está al cien por cien, lo que podría condicionar los planes del entrenador.

Las únicas bajas seguras para esta cita son las del ruso Denis Cheryshev, que sufrió hace un mes una lesión en la rodilla, y el surcoreano Kang In Lee, que está concentrado con la selección sub’20 de su país.

Más allá de que se da por segura la presencia de jugadores como Gabriel Paulista, José Luis Gayà, Dani Parejo, Gonçalo Guedes o Rodrigo Moreno en el once, la única certeza es que bajo los palos estará Jaume Doménech.

El portero de Almenara, suplente habitual esta campaña en la Liga, en la Liga de Campeones y en la Liga Europa, ha sido el titular en la Copa desde el principio y aunque también lo fueron otros jugadores con menos minutos en la primera ronda, Marcelino lo ha mantenido bajo los palos y confirmó hace tiempo su titularidad.

Las principales dudas en el once del Valencia se centran en el banda derecha, en si será el italiano Cristiano Piccini o Daniel Wass el lateral y si el danés, Carlos Soler o Francis Coquelin estarán por delante.

La presencia de Coquelin ha sido bastante habitual cuando el Valencia se ha enfrentado a rivales de gran potencial para tratar de dar más músculo en el centro del campo, pero dependerá en este caso de si Kondogbia está o no para ser titular.

Alineaciones probables:

FC Barcelona: Cillessen; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Rakitic, Busquets, Arturo Vidal; Malcom, Messi y Coutinho.

Valencia: Jaume Doménech; Piccini o Wass, Garay, Paulista, Gayà, Wass o Carlos Soler, Coquelin, Parejo, Guedes, Rodrigo y Gameiro.

Árbitro: Alberto Undiano Mallenco (C. Navarro)

Estadio: Benito Villamarín

Hora: 21.00h.

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Sevilla, preparada para acoger su cuarta final de Copa

Sevilla, 24 may (EFE).- Sevilla, ciudad futbolera por antonomasia, acostumbrada a albergar importantes encuentros del Sevilla y del Betis en distintas competiciones y que en su historia ha sido sede de 46 partidos de la selección española, acogerá el sábado la final de Copa, la cuarta que se jugará en la capital andaluza.

Los dos contendientes que ahora se verán las caras en el estadio Benito Villamarín, el Barcelona y el Valencia, ya saben lo que es levantar el trofeo de campeón de Copa en Sevilla, pues el culé lo hizo en 1925 y el che en 1999.

En ese 1925, se disputó la primera final copera en la ciudad hispalense, en el estadio de la Reina Victoria, ubicado en la zona sur de la ciudad y entonces utilizado por el Sevilla, en el que estuvo entre 1918 y 1928.

El ya desaparecido estadio recibió el nombre por estar en una parcela próxima a la entonces Avenida de la Reina Victoria, hoy Avenida de la Palmera, paseo que desemboca en el actual Benito Villamarín, sede de la final de este sábado.

Este campo se inauguró con unas incipientes instalaciones en 1918 con un partido entre el Sevilla y el Unión Sporting Club de Madrid y un año después contó con una capacidad para ocho mil personas, aforo que se estrenó en un encuentro entre el equipo sevillista y el Real Madrid.

La instalación deportiva también acogió el primer partido de la selección española en la capital hispalense, en 1923, cuando la Roja recibió a Portugal y le ganó por 3-0.

El Reina Victoria tuvo otra gran cita en mayo de 1925, hace ahora 94 años, la primera final de la Copa de España en Sevilla, a la que accedieron el FC Barcelona y el Arenas de Guecho, con victoria del conjunto catalán por 2-0 con tantos de José Samitier y de Agustín Sancho.

La historia de este campo acabó cuando el Sevilla tuvo que trasladarse en 1928 a otro, el de Nervión, situado en el barrido sevillano que le dio su nombre y muy próximo al actual Ramón Sánchez Pizjuán.

Tardó 74 años en volver la final de Copa a Sevilla y entonces se disputó en mayo 1999 en el recién estrenado estadio de La Cartuja, construido para albergar el Mundial de Atletismo de ese año y también como joya de la aspiración olímpica hispalense, que presentó candidatura para los Juegos de 2004 y 2008.

Este moderno recinto deportivo, que, como ahora el Villamarín, ronda las 60.000 localidades, está situado al norte de la ciudad, en la denominada Isla de La Cartuja, donde se desarrolló la Exposición Universal de 1992 y que comparte término municipal con la localidad de Santiponce.

El estadio fue inaugurado a primeros de mayo de 1999 con un partido de fútbol entre España y Croacia que acabó con el resultado de 3-1 para los anfitriones.

A finales del mismo mes llegó la final de Copa, en la que el Valencia ganó por 3-0 al Atlético de Madrid, con un doblete del argentino Claudio ‘Piojo’ López y un gol de Gaizka Mendieta.

La tercera final de Copa en Sevilla tardó en esta ocasión muy poco en volver, pues el estadio de La Cartuja repitió en 2001 con un Real Zaragoza-Real Celta de Vigo.

El conjunto aragonés se impuso por 3-1 al gallego, que se adelantó en el marcador con un gol del ruso Aleksandr Mostovoi, pero Xavi Aguado, el brasileño Paulo Jamelli y Yordi González lograron la remontada.

Sevilla, además de estas cuatro citas del llamado torneo del k.o., albergó también finales continentales de fútbol, como la de la Copa de Europa 1985-86 entre el Steaua Bucarest y el Barcelona, que ganó el conjunto rumano en los penaltis en el Ramón Sánchez Pizjuán.

La de la Copa de la UEFA 2002-03 fue otra final disputada en la capital andaluza, con escenario en La Cartuja y en la que el Oporto portugués que entrenaba José Mourinho venció por 3-2 al Celtic de Glasgow.

Ahora el Barcelona y el Valencia se disputarán el título copero en el remozado estadio bético y ambos con la intención de paliar las decepciones que sufrieron al caer eliminados recientemente en las semifinales de la Liga de Campeones y de la Liga Europa ante los ingleses Liverpool y Arsenal, respectivamente.

Antonio Gutiérrez