Encuentran a 65 rohinyás varados en una isla del sur de Tailandia

Miembros de las fuerzas tailandesas de seguridad vigilan este marte a un grupo de refugiados rohinyás en una playa en la isla de Koh Rawi, al sur de Tailandi. Un total de 64 personas, todos ellos musulmanes de la etnia rohinyá provenientes de Birmania aparecieron en una playa tailandesa después de que el barco en que viajaban se quedara sin combustible. EFE/Str

Bangkok, 12 jun (EFE).- Las autoridades de Tailandia han abierto una investigación después del hallazgo de 65 miembros de la minoría perseguida rohinyá en una isla del sur del país, tras quedar varado el barco en el que viajaban, informaron hoy a Efe fuentes oficiales.

Un grupo de 31 mujeres, 29 hombres y 5 niños rohinyás fueron localizados en la madrugada del martes en Rawi, una isla del parque nacional Tarutao, en la sureña provincia de Satun, dijo a Efe Nawee Hemman, director de la comisaría de Koh Lipe.

Además, un representante del parque natural de Tarutao, que pidió no ser identificado, precisó que también localizaron a otras seis personas, un tailandés capitán del navío y cinco tripulantes birmanos, que podrían ser acusados de tráfico de personas.

«Ahora estamos investigando si (los rohinyás) son (inmigrantes) ilegales y los mantendremos detenidos», añadió a Efe Hemman, que confirmó asimismo la localización de los seis sospechosos .

Las autoridades no precisaron si el grupo partió de Bangladés, donde miles de rohinyás se refugian desde 2017 a raíz de una campaña de hostigamiento del Ejército birmano, o desde Birmania (Myanmar).

En agosto pasado, una operación militar en el estado de Rakáin, en el oeste de Birmania, resultó en la muerte de miles de rohinyás y la huida hacia territorio bengalí de más de 725.000 miembros de esta minoría birmana perseguida en el país.

Desde entonces los desplazados rohinyás se encuentran en Bangladés, alojados en el complejo de campos de refugiados más grande del mundo.

Naciones Unidas calificó la actuación del Ejército como «genocidio intencional», mientras unos 120.000 miembros de esta comunidad viven en Birmania en campos de desplazados internos o en aldeas donde son vigilados por la policía.

Birmania no reconoce la ciudadanía de los rohinyás, a los que considera inmigrantes bengalíes, y les somete desde hace años a todo tipo de discriminaciones, incluidas restricciones a la libertad de movimientos.

Los migrantes indocumentados rohinyás utilizan la bahía de Bengala y el mar de Andamán como ruta marítima para entrar en otros países del continente para huir de la discriminación en Birmania y en busca de mejores oportunidades de vida.

En 2015, barcos con miles de rohinyás y bangladesíes se quedaron a la deriva en el golfo de Bengala y el mar de Andamán después de que Tailandia, Malasia e Indonesia se negaran a recibirlos.

Las autoridades tailandesas desarticularon entonces una red que traficaba con miembros de esa minoría, mientras que Kuala Lumpur y Yakarta finalmente recibieron a unos 3.000 rohinyás y bangladesíes de los barcos.