Dos heridos y un detenido deja piquete relámpago en Catedral de Nicaragua

Dos heridos y un detenido deja piquete relámpago en Catedral de Nicaragua 

Varios jóvenes participan de una manifestación express este domingo, en la catedral de Managua (Nicaragua). . EFE/Jorge Torres.

Managua, 30 jun (EFE).- Dos manifestantes opositores resultaron heridos y una adolescente detenida este domingo mientras protestaban contra el Gobierno de Nicaragua en las afueras de la Catedral Metropolitana de Managua, en el marco de la crisis que vive el país desde abril de 2018.

Un adolescente recibió una bala de goma en la cabeza y el otro la recibió en el costado izquierdo de la espalda presuntamente disparados por agentes antidisturbios que rodearon la Catedral de Managua, donde un grupo de opositores realizó un plantón de protesta contra el presidente del país, Daniel Ortega, según las imágenes divulgadas por medios locales.

Una adolescente, de 14 años, fue reportada como detenida por los organizadores de la manifestación.

Los opositores al Gobierno, en su mayoría jóvenes y con sus rostros cubiertos, se plantaron en las afueras de la Catedral de Managua, tras finalizar la misa, exigiendo libertad para Nicaragua y gritando consignas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.

Minutos después, decenas de agentes antidisturbios llegaron a bordo de camionetas y rodearon la Catedral de Managua y desde afuera dispararon balas de goma y canicas, según denunciaron los opositores.

Al lugar acudieron socorristas de la Cruz Roja Nicaragüense que asistieron a los heridos.

La Policía Nacional aún no ha ofrecido su versión de esos incidentes.

Desde abril de 2018, Nicaragua vive una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 326 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organismos locales elevan la cifra a 595 y el Gobierno reconoce 200 y denuncia un supuesto intento de golpe de Estado.

Según el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), adscrito a la CIDH, el mayor responsable de la violencia es el Gobierno de Daniel Ortega, a quien responsabilizan de cometer incluso crímenes «de lesa humanidad» en medio de la crisis.